Mediana calculada sobre 2 anuncios con precio publicados en Casinuevo, actualizado el 26 de octubre de 2026. El rango habitual descarta el 10 % más barato y el 10 % más caro.
Ahora mismo casi no hay anuncios de esto en Casinuevo: el tuyo saldría de los primeros cuando alguien lo busque. Como referencia, anuncios parecidos se publicaban por unos 22.800 €.
Publicar gratisSe anunciaron en Casinuevo en los últimos 12 meses y ya se han retirado. Te sirven para saber a qué precio se mueve.
En el mercado español de segunda mano, los furgones isotermo se han convertido en la opción preferida de distribuidores de alimentos, farmacéuticos y pequeños productores que necesitan transportar mercancía a temperaturas controladas. La demanda crece un 15 % anual, impulsada por la expansión de la venta online de productos perecederos y la normativa de trazabilidad que obliga a mantener la cadena de frío.
Los precios publicados en Casinuevo varían entre 11 500 € y 32 900 €, según la marca, la capacidad de carga y el equipamiento de refrigeración. Ejemplos representativos: Renault Kangoo 1.5 DCI Furgón Isotermo 75 (11 500 €), Renault Master Furgón T L3H2 3500 dCi con equipo frío 135 (32 900 €), Citroën Jumpy 1.5 BlueHDI 120 S&S M Control 4P sin frío (22 800 €) y Citroën Jumper BlueHDI 35 L3H2 con equipo frío 140 (22 900 €). Los modelos con capacidad de carga superior a 1 500 kg y sistema de refrigeración integrado suelen situarse en el rango 20 000‑30 000 €.
Para circular legalmente, el comprador debe recibir la ficha técnica (ITV) con la anotación “vehículo refrigerado” y el certificado de conformidad del sistema de frío. La inspección de la ITV incluye la verificación del aislamiento, la presión del refrigerante y la correcta señalización de temperatura. Si el furgón supera los 3 años de antigüedad, es obligatorio pasar una inspección de emisiones Euro 6 o superior. Además, el cambio de titularidad en la DGT requiere la presentación del permiso de circulación, la tarjeta ITV y el justificante de pago del impuesto de matriculación (si procede).
1. Presencia de óxido en el chasis o en la estructura del panel aislante, lo que indica exposición prolongada a la humedad y posible pérdida de capacidad térmica. 2. Fugas visibles de refrigerante bajo el vehículo o en la unidad de compresión, señal de sellado defectuoso que obliga a recargar el gas y a reparar el circuito. 3. Desajustes en el registro de kilometraje acompañados de un historial de mantenimiento incompleto, lo que sugiere manipulación del odómetro o falta de revisiones críticas.
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